Metodología: de dónde salen las cifras y cómo se prueban
Última modificación:
Cada cifra de Cuánto Te Toca se lee en la norma que la fija, se guarda una sola vez con su fuente, su vigencia y la fecha en que se comprobó, y cada calculadora se contrasta con casos resueltos a mano antes de publicarse.
Las cifras que ves ahora corresponden al ejercicio 2026 y están revisadas a 9 de octubre de 2026. Esta página cuenta cómo se llega a ellas, qué significan las marcas que acompañan a algunas y qué no puede hacer el sitio, para que puedas comprobarlo por tu cuenta en lugar de fiarte.
Quién está detrás
Me llamo Sergio y escribo y mantengo este sitio yo solo. No soy abogado ni graduado social, no ejerzo ninguna profesión jurídica y no tengo detrás un despacho, una redacción ni una empresa. Lo que hago es leer cada norma en su publicación oficial, pasar sus cifras a un fichero de datos y construir calculadoras que las apliquen en el mismo orden que la ley.
Eso tiene una consecuencia que conviene saber desde el principio: el sitio no te dice qué hacer en tu caso. Te dice qué fija la norma, cuánto sale con los datos que escribes y dónde está escrita cada cosa, para que puedas comprobarlo o llevárselo a quien sí puede asesorarte. Si encuentras un error, la responsabilidad es mía y puedes decírmelo en hola@cuantotetoca.es.
De dónde sale cada cifra
Una cifra solo entra en el sitio después de leerla en su fuente primaria: el texto consolidado del BOE para las leyes y los reales decretos, las órdenes de cotización, las publicaciones de la Seguridad Social, del SEPE y de la Agencia Tributaria, los boletines autonómicos para las escalas del IRPF de cada comunidad y las ordenanzas municipales para la plusvalía. La prensa, los despachos y otros simuladores sirven para enterarse de que algo ha cambiado; nunca como fuente de un número.
Cada cifra se guarda una sola vez, en un único fichero de datos, con estas piezas:
- Valor y unidad
- El número y qué mide: euros al mes, días por año trabajado, un porcentaje.
- Fuente
- La norma, con su artículo y el enlace al texto oficial.
- Vigencia
- Desde qué día se aplica y, si ha dejado de aplicarse, hasta cuál. Las tablas que dependen de la fecha de los hechos, como los coeficientes de la plusvalía, se conservan por periodos en lugar de sobrescribirse.
- Estado y fecha de revisión
- Si está comprobada y cuándo se miró por última vez contra la fuente.
Las páginas y las calculadoras no llevan números escritos dentro: piden cada cifra a ese fichero. Cuando una norma cambia un importe, se corrige en un solo sitio y cambia a la vez en el texto, en las tablas y en las calculadoras. Las cifras clave de cada herramienta, con su fuente y su vigencia, están en la página de cifras, que enlaza también al fichero completo en formato abierto.
Qué significa cada estado
- Verificada
- Leída en la fuente primaria y comprobada en una segunda lectura, contra esa misma fuente, antes de publicarla. Es el estado de casi todo lo que ves.
- Secundaria
- No existe una publicación oficial con ese número ya resuelto, o solo hay fuentes fiables que no son oficiales. Se publica con una marca visible a su lado. Si es una cuenta propia hecha con cifras oficiales, como un porcentaje aplicado a una base, la marca lo dice y la operación queda a la vista.
- Pendiente
- No se ha podido confirmar. No se publica en ninguna parte: ni en las páginas, ni en las calculadoras, ni en el fichero abierto. El programa que genera el sitio se detiene si una página pide una cifra pendiente, de modo que no puede colarse por descuido.
Cómo se prueban las calculadoras
Cada calculadora aplica los pasos en el orden que marca la norma y te enseña ese recorrido, con el artículo que justifica cada paso. Funciona entera en tu navegador: lo que escribes no se envía a ningún sitio ni se guarda.
Antes de publicar una versión, cada herramienta se pone a prueba con al menos cinco casos de contraste. Son situaciones elegidas para pisar sus trampas: un tope que entra en juego, un contrato firmado antes de la reforma laboral de 2012, una cotización que no llega al mínimo, una retención que sale a cero por el límite excluyente. El resultado de cada caso se calcula a mano a partir de la norma, con la cuenta escrita paso a paso, y nunca se copia de la propia calculadora.
Después, un programa ejecuta la calculadora tal como se publica, con las mismas cifras que llegan a tu navegador, y compara su resultado con el calculado a mano. Si un solo caso no coincide al céntimo, esa versión no sale.
Cada cuánto se revisa
- En enero, el repaso completo. Se vuelve a abrir la fuente de toda cifra cuya vigencia haya terminado o cuya última revisión tenga más de un año, y se actualizan las que cambian con el año: pensiones, bases de cotización y el resto de cuantías.
- Cuando sale una norma que toca una cifra, sin esperar a enero. El cambio se anota con su fecha en novedades y en la tabla de cambios de la página de cifras.
- En los temas con una reforma en el aire, como la plusvalía o el despido, la página dice qué está aprobado y publicado en el BOE y qué solo se ha anunciado, con la fecha en que se comprobó por última vez.
Qué no hace el sitio
- No asesora. Una calculadora no conoce tu convenio, tu documentación ni el criterio con el que resolverá el organismo. Para decidir qué hacer, acude a un abogado laboralista, a un graduado social, a tu sindicato o a una gestoría.
- No cubre todos los territorios. El sueldo neto y la renta se calculan para el régimen común; el País Vasco, Navarra, Ceuta y Melilla quedan fuera, y la calculadora lo dice en lugar de darte una cifra aproximada.
- No adelanta el futuro. No proyecta revalorizaciones ni cambios anunciados que no estén publicados. La pensión de jubilación es una estimación: la Seguridad Social actualiza tus bases antiguas con el IPC y la calculadora no lo hace, y lo avisa.
- No recoge datos. No hay formularios, ni cookies, ni analítica, ni anuncios, ni nada que cobrar.
Si ves algo que no coincide con su fuente, escríbeme. En la página de contacto está qué conviene mandar para que se resuelva antes.